¿Bono social? Veremos. Finalmente se ha aprobado el nuevo bono social, con descuentos de entre el 25% y el 40% para los consumidores más vulnerables, que incluso puede llegar al 50% en algunos casos.
Por primera vez se tiene en cuenta el nivel de ingresos de la unidad familiar, con una franja que va de unos 800 a los 1.300 euros mensuales como límite para poder acogerse, en función del número de componentes del hogar. También se limita el consumo anual que podrá beneficiarse de estos descuentos.
Habrá que ver cómo se desarrolla el nuevo modelo, en el que se ha aprovechado también para ampliar de dos a cuatro meses el periodo para el corte de suministro a los consumidores vulnerables y se impide practicarlo a aquellos que además están en riesgo de exclusión social y además se hace cargo de al menos la mitad de su factura su comunidad autónoma.
En teoría, ni los descuentos ni la parte del recibo de los clientes en riesgo de exclusión social que no financian las autonomías correrán a cargo del conjunto de los contribuyentes. Veremos.
No olvidemos que el modelo que funciona hasta ahora se tuvo que cambiar, no por convencimiento o interés del Gobierno, sino porque el Tribunal Supremo consideró que no se ajustaba a la normativa comunitaria.
En principio parece un sistema mejor que el actual, pero dudo de que sirva para cubrir a toda la población que en realidad lo necesita, es decir de quienes están afectados por la pobreza energética, que es un mal que ya arrastraba el sistema actual. Y es que, ojo, como dice el experto Jorge Morales de Labra: Una familia numerosa con 100.000 euros anuales de ingresos gozará de un descuento del 25% en el recibo de la luz. Una pareja con 12.000 €, no. Malo, malo....
lunes, 9 de octubre de 2017
¿Bono social? Veremos
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sábado, 6 de mayo de 2017
¿A que no sabéis quién pagará el primer laudo contra el recorte a las energías renovables?
A ver. Supongo que no podéis ni imaginar quién acabará pagando los 128 millones de euros que ha impuesto el laudo arbitral del Ciadi, organismo dependiente del Banco Mundial, a España por el recorte a las energías renovables, ante la denuncia presentada por el fondo Eiser Infraestructure, que invirtió casi 1.000 millones en una planta termosolar en la provincia de Ciudad Real y otra en la de Badajoz.
Echadle un poco de imaginación. La medida se llevó a cabo para reducir el déficit de tarifa (resultado de la diferencia entre los costes de producir la electricidad y los ingresos reconocidos a las generadoras). Estaba, por tanto, destinada a obtener ahorros.
La cuestión es que la propia que la ley eléctrica establece que los superávits obtenidos (más de 1.200 millones desde el 2014) deben destinarse a reducir la deuda eléctrica, que supera los 23.000 millones de euros.
En el proyecto de ley de Presupuestos del Estado para el 2017, el Gobierno se las ha ingeniado para sortear la prohibición de la ley eléctrica y permitir usar el superávit para pagar sentencias judiciales relacionadas con el sector eléctrico. Magia. Echa le ley...
Teniendo en cuenta que quedan pendientes de resolución en torno a una treintena de denuncias en organismos arbitrales por más de 3.500 millones, el tema es para preocuparse. Aunque el ministerio de Energía se esfuerce en quitarle públicamente importancia y a pesar de que los organismos arbitrales suelen rebajar la cantidad que solicita el reclamante.
Por cierto, tras dos resoluciones favorables a España, relacionadas con las medidas tomadas por el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero en el 2010; esta corresponde a los recortes llevados a cabo por el dimisionario ministro de Industria José Manuel Soria, y el secretario de Energía de entonces, Alberto Nadal, hermano gemelo del titular de la nueva cartera de Energía, Álvaro; y hoy secretario de Estado de Presupuestos. Todo queda en familia. Y, quedando pendientes tantos fallos, al Gobierno le quedan pocas salidas:
Una sería cargarlo sobre la tarifa, lo cual supondría recargar sobre la misma otro coste adicional, cuando ya sufre una sobrecarga de los mismos. Otra vía sería cargos a los Presupuestos, es decir, a cuenta de los impuestos que pagamos todos y poniendo en riesgo el sacrosanto objetivo de déficit público.
La otra opción será recurrir al superávit, saltándose su propia legalidad. Ya puestos, la seguridad jurídica no es signo distintivo del país ni, especialmente, del Gobierno del PP.
En resumidas cuentas, se toma la opción que se tome, tras los recursos y demoras que el Ejecutivo seguro que buscará para quietarse el problema de encima, quienes pagarán estas malas prácticas serán tanto quienes se vieron perjudicados por las mismas, es decir, quienes invirtieron creyendo en unas reglas de juego que les cambiaron a mitad de partido; y el resto de los usuarios. Y con intereses. Esto sí que es economía circular, como destaca el experto Jorge Morales de Labra.
Echadle un poco de imaginación. La medida se llevó a cabo para reducir el déficit de tarifa (resultado de la diferencia entre los costes de producir la electricidad y los ingresos reconocidos a las generadoras). Estaba, por tanto, destinada a obtener ahorros.
La cuestión es que la propia que la ley eléctrica establece que los superávits obtenidos (más de 1.200 millones desde el 2014) deben destinarse a reducir la deuda eléctrica, que supera los 23.000 millones de euros.
En el proyecto de ley de Presupuestos del Estado para el 2017, el Gobierno se las ha ingeniado para sortear la prohibición de la ley eléctrica y permitir usar el superávit para pagar sentencias judiciales relacionadas con el sector eléctrico. Magia. Echa le ley...
Teniendo en cuenta que quedan pendientes de resolución en torno a una treintena de denuncias en organismos arbitrales por más de 3.500 millones, el tema es para preocuparse. Aunque el ministerio de Energía se esfuerce en quitarle públicamente importancia y a pesar de que los organismos arbitrales suelen rebajar la cantidad que solicita el reclamante.
Por cierto, tras dos resoluciones favorables a España, relacionadas con las medidas tomadas por el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero en el 2010; esta corresponde a los recortes llevados a cabo por el dimisionario ministro de Industria José Manuel Soria, y el secretario de Energía de entonces, Alberto Nadal, hermano gemelo del titular de la nueva cartera de Energía, Álvaro; y hoy secretario de Estado de Presupuestos. Todo queda en familia. Y, quedando pendientes tantos fallos, al Gobierno le quedan pocas salidas:
Una sería cargarlo sobre la tarifa, lo cual supondría recargar sobre la misma otro coste adicional, cuando ya sufre una sobrecarga de los mismos. Otra vía sería cargos a los Presupuestos, es decir, a cuenta de los impuestos que pagamos todos y poniendo en riesgo el sacrosanto objetivo de déficit público.
La otra opción será recurrir al superávit, saltándose su propia legalidad. Ya puestos, la seguridad jurídica no es signo distintivo del país ni, especialmente, del Gobierno del PP.
En resumidas cuentas, se toma la opción que se tome, tras los recursos y demoras que el Ejecutivo seguro que buscará para quietarse el problema de encima, quienes pagarán estas malas prácticas serán tanto quienes se vieron perjudicados por las mismas, es decir, quienes invirtieron creyendo en unas reglas de juego que les cambiaron a mitad de partido; y el resto de los usuarios. Y con intereses. Esto sí que es economía circular, como destaca el experto Jorge Morales de Labra.
¡Boom!— Jorge Morales dLabra (@jorpow) 5 de mayo de 2017
España pierde el primer arbitraje por el hachazo a renovables
¿Adivinas quién va a pagar las indemnizaciones?https://t.co/3yTun5wTb0
miércoles, 7 de diciembre de 2016
¿Quién debe pagar el bono social?
La pregunta es sencilla: ¿Quién debe pagar el bono social? Lo primero, de todas formas, es cuestionarse si el instrumento se ajusta al objetivo para el que nació.
Diseñado con un descuento del 25% en la tarifa regulada o precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC) para aquellos usuarios que, en principio están en situación vulnerable, no parece ajustarse a sus objetivos iniciales. Además, quien no tiene para pagar el recibo de la luz completo difícilmente tendrá para hacerlo con el 75%.
Lo cierto es que los 2,4 millones de beneficiarios que tienen este descuento ni son todos los que deberían disfrutar del mismo ni, por supuesto, suponen una muestra representativa de lo que se entiende como pobreza energética. Unas quizás podrían pagar el recibo y, en cambio, tienen el descuento mientras que otros no tienen ni la posibilidad de acceder al mismo.
La cuestión es que uno de los supuestos para acogerse es el de familia numerosa. Muchos dudan de que este sea un requisito suficiente si no se tienen en cuenta los ingresos de la unidad familiar. Incluso podría estar beneficiando a hogares que pueden pagar de sobras su recibo.
Y ahí radica una de las claves: en su configuración actual, el bono social no tiene en cuenta el poder adquisitivo del beneficiario. Y debería tenerlo. De esta forma englobaría a más afectados.
Y, de nuevo, la pregunta: ¿Y quién debería pagarlo? Si escuchamos a las eléctricas apuestan por los Presupuestos del Estado porque consideran que es política social. Y eso equivale a que lo paguemos todos vía impuestos. Y yo digo, teniendo en cuenta los privilegios de los que ha gozado el sector, como el perdón a los 3.400 millones cobrados de más entre 1998 y el 2006, entre otros ¿no debería ir a su cargo? ¿La respuesta? Sí.Seguro que ya lo recuperarán con el recibo.
O si no ya se ocupará el Gobierno de turno de permitírselo a través de una escondida disposición en una ley u otro tipo de normativa, como ya hicieron con la parte fija de la factura, que se paga se consuma o no, que pesa hoy más del doble de lo que pesaba en el recibo.
Diseñado con un descuento del 25% en la tarifa regulada o precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC) para aquellos usuarios que, en principio están en situación vulnerable, no parece ajustarse a sus objetivos iniciales. Además, quien no tiene para pagar el recibo de la luz completo difícilmente tendrá para hacerlo con el 75%.
Lo cierto es que los 2,4 millones de beneficiarios que tienen este descuento ni son todos los que deberían disfrutar del mismo ni, por supuesto, suponen una muestra representativa de lo que se entiende como pobreza energética. Unas quizás podrían pagar el recibo y, en cambio, tienen el descuento mientras que otros no tienen ni la posibilidad de acceder al mismo.
La cuestión es que uno de los supuestos para acogerse es el de familia numerosa. Muchos dudan de que este sea un requisito suficiente si no se tienen en cuenta los ingresos de la unidad familiar. Incluso podría estar beneficiando a hogares que pueden pagar de sobras su recibo.
Y ahí radica una de las claves: en su configuración actual, el bono social no tiene en cuenta el poder adquisitivo del beneficiario. Y debería tenerlo. De esta forma englobaría a más afectados.
Y, de nuevo, la pregunta: ¿Y quién debería pagarlo? Si escuchamos a las eléctricas apuestan por los Presupuestos del Estado porque consideran que es política social. Y eso equivale a que lo paguemos todos vía impuestos. Y yo digo, teniendo en cuenta los privilegios de los que ha gozado el sector, como el perdón a los 3.400 millones cobrados de más entre 1998 y el 2006, entre otros ¿no debería ir a su cargo? ¿La respuesta? Sí.Seguro que ya lo recuperarán con el recibo.
O si no ya se ocupará el Gobierno de turno de permitírselo a través de una escondida disposición en una ley u otro tipo de normativa, como ya hicieron con la parte fija de la factura, que se paga se consuma o no, que pesa hoy más del doble de lo que pesaba en el recibo.
viernes, 28 de octubre de 2016
Del mazazo a las energías renovables a la puñalada del bono social
Si alguien puede pasar a la historia de los despropósitos este es el exministro de Industria, José Manuel Soria. El otro día, por ejemplo, hablábamos de la pérdida de peso de la industria de las energías renovables como consecuencia de la reforma energética que llevó a cabo y que ha hecho que España se encuentre entre los países con más denuncias en el organismo arbitral del Banco Mundial, el Ciadi.
Pues bien, ahora le toca al bono social. Sí, ese descuento del 25% sobre la antigua tarifa regulada, hoy bautizada como PVPC, del que en principio disfrutan los colectivos considerados más vulnerables.
Según los últimos datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), son unos 2,4 millones de usuarios con una potencia contratada inferior a los 3 kilowatios (KW), pensionistas que perciben las prestación mínima de jubilación, incapacidad temporal, viudedad, familias numerosas y aquellas en las que todos sus miembros están en paro.
Al margen de que, según la CNMC, no se acogen a este descuento ni el 41% de los potenciales beneficiarios, los trapicheos regulatorios han hecho que el Tribunal Supremo invalide el sistema de financiación: pagan las eléctricas integradas, las cinco grandes y una veintena de pequeñas más, peor no aquellas que, por ejemplo, solo comercializan.
Las cinco grandes eléctricas han logrado su cometido gracias a una normativa improvisada y mal elaborada, sea por desconocimiento, que mala cosa sería, o de forma busca, que sería peor ¿Resultado? Hay que compensar a las compañías y a ver si adivinan quien va a pagar este desaguisado de unos 200 millones anuales desde el 2014.
En ninguna parte consta que esto tenga que ir a cargo del recibo de la luz, pero esta es la solución que se acostumbra a utilizar, tanto para compensar al sector por la moratoria nuclear, que se dejó de pagar el año pasado, como para cualquier otro descosido.
Si es política social debe ir a cargo de los Presupuestos del Estado, dicen las eléctricas. En resumen, debe pagarse con los impuestos de todos tengamos o no tengamos luz eléctrica y aunque nos iluminemos con velas.
Ya se han levantado muchas voces de alarma. Se lo ven venir. En manos del Gobierno que forme Mariano Rajoy tras la investidura está la solución, pero mucho me temo que casi podría adivinarla.
Pues bien, ahora le toca al bono social. Sí, ese descuento del 25% sobre la antigua tarifa regulada, hoy bautizada como PVPC, del que en principio disfrutan los colectivos considerados más vulnerables.
Según los últimos datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), son unos 2,4 millones de usuarios con una potencia contratada inferior a los 3 kilowatios (KW), pensionistas que perciben las prestación mínima de jubilación, incapacidad temporal, viudedad, familias numerosas y aquellas en las que todos sus miembros están en paro.
Al margen de que, según la CNMC, no se acogen a este descuento ni el 41% de los potenciales beneficiarios, los trapicheos regulatorios han hecho que el Tribunal Supremo invalide el sistema de financiación: pagan las eléctricas integradas, las cinco grandes y una veintena de pequeñas más, peor no aquellas que, por ejemplo, solo comercializan.
Las cinco grandes eléctricas han logrado su cometido gracias a una normativa improvisada y mal elaborada, sea por desconocimiento, que mala cosa sería, o de forma busca, que sería peor ¿Resultado? Hay que compensar a las compañías y a ver si adivinan quien va a pagar este desaguisado de unos 200 millones anuales desde el 2014.
En ninguna parte consta que esto tenga que ir a cargo del recibo de la luz, pero esta es la solución que se acostumbra a utilizar, tanto para compensar al sector por la moratoria nuclear, que se dejó de pagar el año pasado, como para cualquier otro descosido.
Si es política social debe ir a cargo de los Presupuestos del Estado, dicen las eléctricas. En resumen, debe pagarse con los impuestos de todos tengamos o no tengamos luz eléctrica y aunque nos iluminemos con velas.
Ya se han levantado muchas voces de alarma. Se lo ven venir. En manos del Gobierno que forme Mariano Rajoy tras la investidura está la solución, pero mucho me temo que casi podría adivinarla.
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martes, 25 de octubre de 2016
España al margen del 'boom' mundial de las energías renovables
Lo dice claramente la Agencia Internacional de la Energía (AIE). El año pasado, las energías renovables se convirtieron en "la mayor fuente mundial de energía por capacidad instalada, por delante del carbón, tras crecer el 15% la generación.
Pero el mundo parece que en España, donde está paralizada la actividad de las energías renovables tras los mazazos de la reforma del Gobierno del PP, nos pilla lejos. Vamos a contracorriente, después de haber sido una potencia.
Ha sido uno delos grandes legados del que fuera ministro de Industria, José Manuel Soria: la parálisis total cuando la AIE ha corregido muy al alza la previsión de crecimiento para estas fuentes energéticas entre el 2015 y el 2021.
Solo el mercado exterior ha permitido sobrevivir a esta industria que el Ejecutivo de Mariano Rajoy empleó para sus folletos de promoción de país moderno. Pero, desde luego, sin ninguna intención de apoyarla realmente como se ha podido constatar.
El próximo Gobierno que salga de la investidura tiene la dura y difícil tarea de reconducir la situación. Teniendo en cuenta que es el mismo partido es el que gobernará hay pocas, por no decir nulas, esperanzas de cambio de rumbo.
Si este se produce seguramente procederá del Congreso, donde la oposición puede demostrar si su defensa de las energías renovables era verdadera o solo un reclamo electoral. De seguir como estamos mucho tiempo no solo nos ganarán Alemania o Reino Unido, que superan a España en energía solar --cuando ven menos días al año al astro rey que aquí-- sino cualquier otro país.
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martes, 26 de enero de 2016
Otro año sin nueva energía eólica
Otro año más sin un solo megawatio (MW) nuevo de energía eólica. El 2015, como el ejercicio anterior, pasará a la historia como un auténtico despropósito. Una cosa similar no ocurría desde los años 80 del siglo pasado, recuerda la Asociación Empresarial Eólica (AEE).
Que el sistema de primas a la producción de energías renovables probablemente no se reguló de forma correcta o adecuada nadie lo duda, pero la cura está resultando casi peor que la enfermedad. De hecho se ha vuelto prácticamente a los orígenes de la industria eólica en España, cuando apenas era algo simbólico. La diferencia es que el año pasado cubrió más del 19% de la demanda, con los 22.988 MW de potencia instalada existentes.
El gráfico de la AEE lo dice todo. El de la última legislatura habla por sí solo. En los últimos cuatro años solo se han instalado 1.932 MW. Y desde que entró en vigor el nuevo sistema retributivo en el 2013 solo se han instalado 27 MW.La industria ya leva unos años viviendo de la exportación. En el 2014 y en el 2015, los productores de aerogeneradores destinaron al exterior el 100% de lo fabricado. Si eso se consolida, la tendencia a instalar los centros productivos cerca de donde existe la demanda se convertirá en una realidad, como ya ha sucedido con la promoción de proyectos.
Todo ello aleja a España de cumplir el compromiso con la Unión Europea en cuanto a las energías renovables en el 2020. De ahora a ese año, las necesidades para alcanzar esa meta son de más de 6.000 MW.
La primera subasta que se llevó a cabo hace unos días, la primera en casi cuatro años, sirvió para otorgar 500 MW y ampliar la incertidumbre, dados los resultados que se obtuvieron.
El sector reclama seguridad jurídica, no cambiar la normativa de forma arbitraria y con efectos retroactivos así como establecer un calendario con las próximas subastas para aclarar un poco el panorama. De lo contrario, una industria que no hace tanto fue puntera y ejemplo de cambio del modelo productivo pasará a ser un hecho del pasado, o sea , historia.
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El Banco Mundial prevé un petróleo más barato
Pronóstico bajista. El Banco Mundial ha decidido revisar a la baja la previsión sobre el precio del petróleo y lo sitúa en una media de 37 dólares, frente a los 51 que estimaba en octubre pasado.
En su último informe sobre materias primas, la institución internacional entiende que el crudo a precios bajos durará "durante un tiempo?
¿A qué se debe esta tendencia? Según la entidad, existen una serie de variables de oferta y demanda que empujan la cotización del barril a la baja.
Una de ellas es la entrada en el mercado de petróleo procedente de Irán antes de lo previsto, una vez que se han levantado las sanciones contra esa república islámica. Eso se combina con un invierno más suave en el hemisferio norte, con la excepción reciente de la tormenta Jonás en EEUU; y unas previsiones de crecimiento más débiles en las economías emergentes, que son consumidoras intensivas de hidrocarburos. Y la más importante, China, que es la segunda economía mundial en tamaño y el segundo consumidor de crudo del planeta, ha dado muestras de desaceleración.
Los precios del petróleo cayeron el 47% el año pasado y está previsto que en el ejercicio actual o hagan una media anual del 27%, según el Banco Mundial. De todas formas se espera una ligera recuperación, ya que el descenso en lo que va del presente ejercicio no tiene relación directa con circunstancias concretas de la oferta y la demanda del mercado.
Otra de los motivos es que los productores de alto coste (por ejemplo en aguas profundas) seguirán recortando la producción a causa de sus pérdidas, lo que puede compensar la entrada de nueva oferta. Y una tercera causa es que la demanda podría aumentar con la mejora de las condiciones de crecimiento.
En todo caso la recuperación no será tan fuerte como la que se registró tras las crisis del 2008, 1998 y 1986, según la entidad. Y esa debilidad no afectará solo al petróleo si no a la mayoría de las materias primas a lo largo del 2016 como consecuencia de una "oferta elevada y, en el caso de las materias primas industriales, una demanda decreciente en los mercados de las economías emergentes.
Así, 37 de las 46 'commodities' que analiza el Banco Mundial se revisan a la baja para el presente ejercicio.
En su último informe sobre materias primas, la institución internacional entiende que el crudo a precios bajos durará "durante un tiempo?
¿A qué se debe esta tendencia? Según la entidad, existen una serie de variables de oferta y demanda que empujan la cotización del barril a la baja.
Una de ellas es la entrada en el mercado de petróleo procedente de Irán antes de lo previsto, una vez que se han levantado las sanciones contra esa república islámica. Eso se combina con un invierno más suave en el hemisferio norte, con la excepción reciente de la tormenta Jonás en EEUU; y unas previsiones de crecimiento más débiles en las economías emergentes, que son consumidoras intensivas de hidrocarburos. Y la más importante, China, que es la segunda economía mundial en tamaño y el segundo consumidor de crudo del planeta, ha dado muestras de desaceleración.
Los precios del petróleo cayeron el 47% el año pasado y está previsto que en el ejercicio actual o hagan una media anual del 27%, según el Banco Mundial. De todas formas se espera una ligera recuperación, ya que el descenso en lo que va del presente ejercicio no tiene relación directa con circunstancias concretas de la oferta y la demanda del mercado.
Otra de los motivos es que los productores de alto coste (por ejemplo en aguas profundas) seguirán recortando la producción a causa de sus pérdidas, lo que puede compensar la entrada de nueva oferta. Y una tercera causa es que la demanda podría aumentar con la mejora de las condiciones de crecimiento.
En todo caso la recuperación no será tan fuerte como la que se registró tras las crisis del 2008, 1998 y 1986, según la entidad. Y esa debilidad no afectará solo al petróleo si no a la mayoría de las materias primas a lo largo del 2016 como consecuencia de una "oferta elevada y, en el caso de las materias primas industriales, una demanda decreciente en los mercados de las economías emergentes.
Así, 37 de las 46 'commodities' que analiza el Banco Mundial se revisan a la baja para el presente ejercicio.
lunes, 25 de enero de 2016
Ojo con el petróleo
De entrada, el desplome del petróleo parece que tiene efectos positivos para las economías, en especial las occidentales. En su mayoría son consumidoras pero no productoras de crudo.
El problema es para los países que extraen el conocido como oro negro. Lo que ellos dejan de ingresar lo ganan los estados compradores. Es como una transferencia de recursos de los unos hacia los otros.
Uno de los beneficiarios es España. El ministro de Industria, José Manuel Soria, estima que el país se ahorrará 15.000 millones en la factura energética gracias a la caída de la cotización del petróleo. Pero no todo es blanco o negro como el material que contienen los barriles de 159 litros que son el estándar para el establecer la cotización en los mercados.
La situación en la que se encuentran algunos países productores hace que un descenso tan abrupto de los precios pueda acabar provocando crisis económicas y sociales. Y la industria petrolera, que ha paralizado al menos 400.000 millones en inversiones, se ha visto desinchada en bolsa y puede arrastrar a la banca que es dueña de buena parte de su deuda.
De ahí los estertores en los mercados financieros que,a su vez, temen por un proceso de desaceleración del crecimiento en China que, además de segunda economía mundial es también el segundo consumidor.
Y, en un momento en el que la oferta supera en 1,5 o dos millones de barriles diarios entrará pronto en el mercado producción de Irán, después de que se le hayan levantado las sanciones. Ante ese supuesto, los productores del cártel de exportadores, la OPEP, encabezados por Arabia Saudí, no están dispuesto a reducir sus bombeos para que su gran enemiga, la república islámica iraní, gane auqneu sea un centímetro de cuota de mercado. Y en esas estamos...
El problema es para los países que extraen el conocido como oro negro. Lo que ellos dejan de ingresar lo ganan los estados compradores. Es como una transferencia de recursos de los unos hacia los otros.
Uno de los beneficiarios es España. El ministro de Industria, José Manuel Soria, estima que el país se ahorrará 15.000 millones en la factura energética gracias a la caída de la cotización del petróleo. Pero no todo es blanco o negro como el material que contienen los barriles de 159 litros que son el estándar para el establecer la cotización en los mercados.
La situación en la que se encuentran algunos países productores hace que un descenso tan abrupto de los precios pueda acabar provocando crisis económicas y sociales. Y la industria petrolera, que ha paralizado al menos 400.000 millones en inversiones, se ha visto desinchada en bolsa y puede arrastrar a la banca que es dueña de buena parte de su deuda.
De ahí los estertores en los mercados financieros que,a su vez, temen por un proceso de desaceleración del crecimiento en China que, además de segunda economía mundial es también el segundo consumidor.
Y, en un momento en el que la oferta supera en 1,5 o dos millones de barriles diarios entrará pronto en el mercado producción de Irán, después de que se le hayan levantado las sanciones. Ante ese supuesto, los productores del cártel de exportadores, la OPEP, encabezados por Arabia Saudí, no están dispuesto a reducir sus bombeos para que su gran enemiga, la república islámica iraní, gane auqneu sea un centímetro de cuota de mercado. Y en esas estamos...
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miércoles, 18 de noviembre de 2015
El desaguisado del recibo de la luz
Un auténtico desaguisado. Eso es el recibo de la luz. No solo porque sirva de contenedor de toda la política energética, tanto de los aciertos como de los errores, sino porque es un despropósito gigantesco que ha marcado un nuevo récord, negativo, claro está, no positivo.
El Tribunal Supremo ha dado la razón en parte a Iberdrola y Gas Natural, que impugnaron el cálculo de la tarifa regulada, ahora denominada precio voluntario del pequeño consumidor (PVPC). Se quejaban de que el margen de comercialización que se les reconocía, cuatro euros por al año por kilowatio de potencia contratada, era insuficiente para cubrir los costes.
No es que el alto tribunal haya dictaminado que ese margen sea insuficiente o no sino que obliga a al ministerio de Industria a establecer un método de cálculo explícito que, según el fallo, se desconoce completamente. El motivo es la premura con la que el Gobierno modificó la forma de calcular la tarifa regulada. Primero se estableció que en torno al 40% del recibo se iba a calcular con el precio de mercado de cada hora (24 precios distintos al día o 720 al mes) y luego se vio que la infraestructura no estaba preparada. Apenas hace un mes que se factura realmente de esta forma a los clientes con PVPC, con contador inteligente instalado y listo para telegestión, que son en torno a la mitad del total.
Al resto se les sigue aplicando desde abril del año pasado un patrón de consumo según su tipo de tarifa (la más común es la 2.0A), además del margen de comercialización de cuatro euros al año por KW contratado. Industria ha solicitado ya un informe a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para que determine una metodología en base a los costes existentes.
Luego se tendrá que recalcular el nuevo margen de las eléctricas desde el 1 de abril del 2014, cuando entró en vigor el actual, y refacturar a los 13 millones de clientes con PVPC el margen comercial para ese periodo de un año y medio. Dado que todo se basa en una impugnación de dos eléctricas es fácil presuponer que el resultado será tener que pagar más. No lo duden. Lo que no está claro es cómo y cuándo se hará. La facturación por ese concepto durante un año supera los 200 millones de euros, a razón de casi 16 euros por cliente, según se desprende de la CNMC.
Un nuevo despropósito del ministerio dirigido por José Manuel Soria que, además ha afirmado que estudia rebajar la parte regulada del recibo en enero ya que este año se cerrará por primera vez en una década con un superávit en el sistema de unos 600 millones, al superar los ingresos reconocidos a las distribuidoras los costes en los que habrán incurrido, es decir, no habrá déficit de tarifa. Pero quedarán todavía muchos otros déficits pendientes que acaban pagando siempre los mismos. No lo duden, lo que baje por un lado seguro que sube por el otro.
El Tribunal Supremo ha dado la razón en parte a Iberdrola y Gas Natural, que impugnaron el cálculo de la tarifa regulada, ahora denominada precio voluntario del pequeño consumidor (PVPC). Se quejaban de que el margen de comercialización que se les reconocía, cuatro euros por al año por kilowatio de potencia contratada, era insuficiente para cubrir los costes.
No es que el alto tribunal haya dictaminado que ese margen sea insuficiente o no sino que obliga a al ministerio de Industria a establecer un método de cálculo explícito que, según el fallo, se desconoce completamente. El motivo es la premura con la que el Gobierno modificó la forma de calcular la tarifa regulada. Primero se estableció que en torno al 40% del recibo se iba a calcular con el precio de mercado de cada hora (24 precios distintos al día o 720 al mes) y luego se vio que la infraestructura no estaba preparada. Apenas hace un mes que se factura realmente de esta forma a los clientes con PVPC, con contador inteligente instalado y listo para telegestión, que son en torno a la mitad del total.
Al resto se les sigue aplicando desde abril del año pasado un patrón de consumo según su tipo de tarifa (la más común es la 2.0A), además del margen de comercialización de cuatro euros al año por KW contratado. Industria ha solicitado ya un informe a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para que determine una metodología en base a los costes existentes.
Luego se tendrá que recalcular el nuevo margen de las eléctricas desde el 1 de abril del 2014, cuando entró en vigor el actual, y refacturar a los 13 millones de clientes con PVPC el margen comercial para ese periodo de un año y medio. Dado que todo se basa en una impugnación de dos eléctricas es fácil presuponer que el resultado será tener que pagar más. No lo duden. Lo que no está claro es cómo y cuándo se hará. La facturación por ese concepto durante un año supera los 200 millones de euros, a razón de casi 16 euros por cliente, según se desprende de la CNMC.
Un nuevo despropósito del ministerio dirigido por José Manuel Soria que, además ha afirmado que estudia rebajar la parte regulada del recibo en enero ya que este año se cerrará por primera vez en una década con un superávit en el sistema de unos 600 millones, al superar los ingresos reconocidos a las distribuidoras los costes en los que habrán incurrido, es decir, no habrá déficit de tarifa. Pero quedarán todavía muchos otros déficits pendientes que acaban pagando siempre los mismos. No lo duden, lo que baje por un lado seguro que sube por el otro.
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martes, 17 de noviembre de 2015
Ya van 22 demandas contra España por las energías renovables
Y ya van 22 demandas contra España ante el ente del Banco Mundial, el Ciadi, por el recorte aplicado a las energías renovables.
En esta ocasión se trata de un grupo de bancos alemanes con participación pública, entre los que están el Landesbank Baden-Württenberg, el HSH Nordbank AG, Landesbank Hessen-Thüringen Girozentrale y el Norddeutsche Landesbank Girozentrale.Tramita la denuncia el despacho McDermott Will & Emery Rechtsanwälte Steuerberater en Alemania.
Estas entidades participaron en la financiación de proyectos de parques solares en Castilla-León, Castilla-La Mancha o Andalucía, entre otras comunidades autónomas españolas.
En lo que va de año el Ciadi ha registrado 15 denuncias contra España por el mismo motivo, que se suman a las otras siete anteriores al 2015, según los datos del este organismo de arbitraje internacional.
Aunque es cierto que en muchos casos los inversores realizaron las apuestas desde una óptica muy especulativa, el cambio legislativo drástico y con efecto retroactivo puede resultar al final muy caro. Pero, bueno, luego se carga a plazos al recibo de la luz que pagan los ciudadanos, como se ha hecho con el denominado déficit de tarifa y otros muchos conceptos y ya está. Siempre pagan los mismos.
En esta ocasión se trata de un grupo de bancos alemanes con participación pública, entre los que están el Landesbank Baden-Württenberg, el HSH Nordbank AG, Landesbank Hessen-Thüringen Girozentrale y el Norddeutsche Landesbank Girozentrale.Tramita la denuncia el despacho McDermott Will & Emery Rechtsanwälte Steuerberater en Alemania.
Estas entidades participaron en la financiación de proyectos de parques solares en Castilla-León, Castilla-La Mancha o Andalucía, entre otras comunidades autónomas españolas.
En lo que va de año el Ciadi ha registrado 15 denuncias contra España por el mismo motivo, que se suman a las otras siete anteriores al 2015, según los datos del este organismo de arbitraje internacional.
Aunque es cierto que en muchos casos los inversores realizaron las apuestas desde una óptica muy especulativa, el cambio legislativo drástico y con efecto retroactivo puede resultar al final muy caro. Pero, bueno, luego se carga a plazos al recibo de la luz que pagan los ciudadanos, como se ha hecho con el denominado déficit de tarifa y otros muchos conceptos y ya está. Siempre pagan los mismos.
miércoles, 30 de septiembre de 2015
La oscuridad de la luz
Si ya era difícil entender el recibo de la luz, no digamos ahora. Este jueves 1 de octubre, las eléctricas empezarán a facturar la tarifa regulada --precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC)-- a más de seis millones de clientes con contador inteligente y listo para la telegestión. Al resto de clientes con PVPC se les seguirá aplicando el patrón medio de consumo general correspondiente el tipo de tarifa que calcula Red Eléctrica (REE).
El precio del kilowatio (kW) del 40% de la factura variará 24 veces al día o 720 veces al mes. Un galimatías. Nadie podrá saber de antemano lo que le va a costar el próximo recibo porque dudo que nadie se dedique a calcular el precio de cada hora. En general,el coste es más elevado en las horas de más demanda, por ejemplo a las siete u ocho de la mañana en días laborables, y menor en las de menor, por ejemplo a medianoche y de madrugada. En cualquier caso, todo ello está construido a partir de un mercado de generación oligopolístico que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) afirma que estudiará (una vez más). Y la pieza angular del sistema, los contadores inteligentes, aún no están operativos en todos los hogares. Las compañías deben aplicar un calendario gradual de implantación que se prolonga hasta el 2018.
¿Le servirá de algo todo ello al consumidor? Más bien de poco. El margen de ahorro aprovechando los precios horarios se podrá desarrollar en electrodomésticos que se utilizan ocasionalmente, como una plancha,un microondas, un lavavajillas o una lavadora. Unos céntimos o un euro al mes de ahorro como mucho, estiman algunos expertos. Pero el que más consume, el frigorífico, por ejemplo, difícilmente se apagará o encenderá en función de lo que cueste la luz. Seguro.
Quienes sí que que sacan más partido de la situación son las eléctricas, en especial las mayores que, además de distribuidoras (negocio regulado) tienen filiales comercializadoras en el libre mercado. Ante el temor del usuario a la imprevisibilidad de los precios les ofrecen cuotas estables con las que ganar seguridad a costa de pagar más u otros inventos comerciales con los que apenas se ahorrarán nada. De nuevo se regula en favor de los oligopolios y de espaldas a los verdaderos intereses de los consumidores. En fin, nada nuevo.
El precio del kilowatio (kW) del 40% de la factura variará 24 veces al día o 720 veces al mes. Un galimatías. Nadie podrá saber de antemano lo que le va a costar el próximo recibo porque dudo que nadie se dedique a calcular el precio de cada hora. En general,el coste es más elevado en las horas de más demanda, por ejemplo a las siete u ocho de la mañana en días laborables, y menor en las de menor, por ejemplo a medianoche y de madrugada. En cualquier caso, todo ello está construido a partir de un mercado de generación oligopolístico que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) afirma que estudiará (una vez más). Y la pieza angular del sistema, los contadores inteligentes, aún no están operativos en todos los hogares. Las compañías deben aplicar un calendario gradual de implantación que se prolonga hasta el 2018.
¿Le servirá de algo todo ello al consumidor? Más bien de poco. El margen de ahorro aprovechando los precios horarios se podrá desarrollar en electrodomésticos que se utilizan ocasionalmente, como una plancha,un microondas, un lavavajillas o una lavadora. Unos céntimos o un euro al mes de ahorro como mucho, estiman algunos expertos. Pero el que más consume, el frigorífico, por ejemplo, difícilmente se apagará o encenderá en función de lo que cueste la luz. Seguro.
Quienes sí que que sacan más partido de la situación son las eléctricas, en especial las mayores que, además de distribuidoras (negocio regulado) tienen filiales comercializadoras en el libre mercado. Ante el temor del usuario a la imprevisibilidad de los precios les ofrecen cuotas estables con las que ganar seguridad a costa de pagar más u otros inventos comerciales con los que apenas se ahorrarán nada. De nuevo se regula en favor de los oligopolios y de espaldas a los verdaderos intereses de los consumidores. En fin, nada nuevo.
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lunes, 14 de septiembre de 2015
Hay viento, pero no ganas de emplearlo
Para muestra un botón. Y para demostrar el escaso interés por fomentar las energías renovables en Catalunya, los datos. Apenas el 5% de la potencia instalada en España se encuentra en esta comunidad, pese a haber sido pionera en los años 90, a ser la quinta parte de la economía y representar el 19% del consumo eléctrico.
Por eso la patronal del sector en la autonomía, Eoliccat, ha dado un toque de atención a los partidos y coaliciones que concurren a las elecciones autonómicas del 27-S. Hasta ahora, ninguna de los que ha gobernado ha dado muestras de apostar claramente por estas energías fomentadas desde la Unión Europea (UE). A los datos me remito.
En el mismo documento, Eoliccat se hacen varias propuestas que pasan por las manos del Ejecutivo autonómico y que abarcan desde una mayor agilidad en la tramitación burocrática de los permisos hasta un nuevo mapa eólico. El vigente, además de anticuado deja fuera de la posibilidad de construir parques eólicos a la mayoría de zonas con un recurso eólico de más de 3.200 horas. Seguro que se puede compatibilizar respeto con el medioambiente con la cobertura de las necesidades energéticas.
Porque, al margen de la hidroeléctrica y de la nuclear (que requiere uranio y tiene un riesgo inherente muy importante, aparte de la gestión de los residuos) solo las energías renovables permiten ganar autonomía y reducir la dependencia de combustibles fósiles, caros (aunque ahora menos) y contaminantes. Y eso son opciones políticas que las distintas fuerzas que concurren a las comicios del 27-S deben explicar. Al igual que un pacto sobre la energía. Ahora que hay elecciones todos se muestran dispuestos pero luego... Ya veremos ¿Se lo llevará el viento?
Por eso la patronal del sector en la autonomía, Eoliccat, ha dado un toque de atención a los partidos y coaliciones que concurren a las elecciones autonómicas del 27-S. Hasta ahora, ninguna de los que ha gobernado ha dado muestras de apostar claramente por estas energías fomentadas desde la Unión Europea (UE). A los datos me remito.
En el mismo documento, Eoliccat se hacen varias propuestas que pasan por las manos del Ejecutivo autonómico y que abarcan desde una mayor agilidad en la tramitación burocrática de los permisos hasta un nuevo mapa eólico. El vigente, además de anticuado deja fuera de la posibilidad de construir parques eólicos a la mayoría de zonas con un recurso eólico de más de 3.200 horas. Seguro que se puede compatibilizar respeto con el medioambiente con la cobertura de las necesidades energéticas.
Porque, al margen de la hidroeléctrica y de la nuclear (que requiere uranio y tiene un riesgo inherente muy importante, aparte de la gestión de los residuos) solo las energías renovables permiten ganar autonomía y reducir la dependencia de combustibles fósiles, caros (aunque ahora menos) y contaminantes. Y eso son opciones políticas que las distintas fuerzas que concurren a las comicios del 27-S deben explicar. Al igual que un pacto sobre la energía. Ahora que hay elecciones todos se muestran dispuestos pero luego... Ya veremos ¿Se lo llevará el viento?
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martes, 1 de septiembre de 2015
Inversión colectiva en una minicentral hidroeléctrica
La cooperativa Som Energia ha vuelto a innovar. En cuestión de un par de horas ha cerrado una emisión de capital de 800.000 euros con la que financiar la compra de una minicentral hidroeléctrica de un megawatio (MW) de potencia en Valteína, cerca cde Peñafiel (Valladolid).
El objetivo de la operación es seguir aumentando la capacidad de producción energética renovable propia. La minicentral adquirida, construída en 1947, estuvo parada hasta el 2004, cuando volvió a ponerse en marcha. La central tiene prima hasta el 2028, un total de 187.000 euros anuales. La cooperativa calcula una rentabilidad de entre el 9% y el 13%.
La cooperativa promueve también nuevas instalaciones renovables a través de otro modelo de inversión participada llamado Generation kWh (www.generationkwh.org). Este modelo permite invertir para impulsar proyectos que generen la electricidad que usa una familia o empresa durante los próximos 25 años.
lunes, 15 de junio de 2015
Peajes y trabas a la competencia y la innovación
Generalmente ya tiemblo cuando alguna empresa o sector clama por la regulación. Cuando surge nueva competencia, la tentación es reclamar que esta se frente. Y un buen sistema es redactar normas que protegen a quienes ya están consolidados en un negocio y crean barreras de entrada a nuevos jugadores. Nada nuevo. El propio Michael Porter lo tiene muy estudiado.
Pero en este país unos tienen más suerte que otros en este cometido. A las eléctricas les suele funcionar. Aunque se han producido retoques en el proyecto de regulación del autoconsumo, la filosofía del texto sigue siendo la que se tenía al principio: hacer pagar a quienes consumen la energía que se producen ellos mismos con el pretexto de que deben contribuir al mantenimiento del sistema general, lo usen o no. Desaparece el cargo preventivo de acceso (por si usan la red), pero se crean otros dos que desincentivarán esta fórmula que en otros países se incentiva como vía de formentar energías renovables como la solar.
Como denuncian los representantes del sector fotovoltaico, uno de los más afectados por este proyecto de norma, no se trata de proteger lo que el sistema deje de ingresar si aquellos que generan y consumen su propia electricidad electricidad dejan de contribuir, sino de garantizar que las eléctricas pierden el mínimo de ingresos. De hecho, ya se las favoreció con una importante subida de la parte fija del recibo (la potencia contratada) en un momento en el que la demanda era muy débil.
Y lo mismo sucede con las cargas que se prevén por usar acumuladores como el que ha lanzado Tesla en EEUU y que aún carece de fecha para entrar en el mercado español. Parece, de hecho, que el Gobierno tiene poco interés en que llegue este sitema que permiten 'guardar' electricidad y consumirla cuando se crea conveniente.
No son más que despropósitos y frenos a la innovación en favor de los ya establecidos. Que contribuyan a pagar este tipo de infraestructuras quienes las usen, como por ejemplo sucede en las autopistas de peaje. Cualquier otra iniciativa como la que se quiere implantar en el autoconsumo equivaldría a crear una tasa dirigida a quienes van a pie o en bicicleta para penalizarles por no emplear las carreteras o el coche para circular por ellas para favorecer a los constructores de obra civil o a los fabricantes de automóviles. Surrealista.
Pero en este país unos tienen más suerte que otros en este cometido. A las eléctricas les suele funcionar. Aunque se han producido retoques en el proyecto de regulación del autoconsumo, la filosofía del texto sigue siendo la que se tenía al principio: hacer pagar a quienes consumen la energía que se producen ellos mismos con el pretexto de que deben contribuir al mantenimiento del sistema general, lo usen o no. Desaparece el cargo preventivo de acceso (por si usan la red), pero se crean otros dos que desincentivarán esta fórmula que en otros países se incentiva como vía de formentar energías renovables como la solar.
Como denuncian los representantes del sector fotovoltaico, uno de los más afectados por este proyecto de norma, no se trata de proteger lo que el sistema deje de ingresar si aquellos que generan y consumen su propia electricidad electricidad dejan de contribuir, sino de garantizar que las eléctricas pierden el mínimo de ingresos. De hecho, ya se las favoreció con una importante subida de la parte fija del recibo (la potencia contratada) en un momento en el que la demanda era muy débil.
Y lo mismo sucede con las cargas que se prevén por usar acumuladores como el que ha lanzado Tesla en EEUU y que aún carece de fecha para entrar en el mercado español. Parece, de hecho, que el Gobierno tiene poco interés en que llegue este sitema que permiten 'guardar' electricidad y consumirla cuando se crea conveniente.
No son más que despropósitos y frenos a la innovación en favor de los ya establecidos. Que contribuyan a pagar este tipo de infraestructuras quienes las usen, como por ejemplo sucede en las autopistas de peaje. Cualquier otra iniciativa como la que se quiere implantar en el autoconsumo equivaldría a crear una tasa dirigida a quienes van a pie o en bicicleta para penalizarles por no emplear las carreteras o el coche para circular por ellas para favorecer a los constructores de obra civil o a los fabricantes de automóviles. Surrealista.
viernes, 5 de junio de 2015
Suma Capital redobla la apuesta por la eficiencia energética
Suma Capital ha llevado a cabo su cuarta inversión en eficiencia energética. A través de su fondo SC Energy Efficiency Fund, participa en la externalización de diversas medidas de eficiencia y ahorro en los Vilars Rurals del grupoo catalán Sehrs, con el Grup Soler como socio técnico.
El objetivo es alcanzar un ahorro del 40% en el consumo con respecto al que se realiza en la actualidad mediante medidas que afectan a la energía térmica para calor y agua caliente con biomasa, así como mejoras en la iluminación y sistemas de monitorización y control. Esta iniciativa se lleva a cabo en las instalaciones de Sehrs en Arnés (Terra Alta), Cardona (Bages) y Sant Hilari (la Selva).
Suma Capital cuenta con 20 millones para este tipo de actuaciones. Es el primer fondo existente en España con esta especialización y en el mismo participan además del Instituto de Crédito Oficial (ICO), 'family offices' y otros inversores.
El objetivo es alcanzar un ahorro del 40% en el consumo con respecto al que se realiza en la actualidad mediante medidas que afectan a la energía térmica para calor y agua caliente con biomasa, así como mejoras en la iluminación y sistemas de monitorización y control. Esta iniciativa se lleva a cabo en las instalaciones de Sehrs en Arnés (Terra Alta), Cardona (Bages) y Sant Hilari (la Selva).
Suma Capital cuenta con 20 millones para este tipo de actuaciones. Es el primer fondo existente en España con esta especialización y en el mismo participan además del Instituto de Crédito Oficial (ICO), 'family offices' y otros inversores.
miércoles, 20 de mayo de 2015
Las energías renovables, a la vía penal
El combate contra el recorte a las energías renovables da un salto cualitativo. De los miles de denuncias civiles se pasa ahora a la vía penal de la mano de la Fundación Renovables y la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético (Px1NME).
Las dos organizaciones han iniciado un proceso de recogida de firmas de todos aquellos que quieran sumarse al escrito que presentarán ante la Fiscalía Especial Anticorrupción por presunta prevaricación del ministerio de Industria en el proceso de cálculo del recorte que afecta al sector. La denuncia se centra en el papel jugado por las consultoras Roland Berger y Boston Consulting Group (BCG) que, en esencia debían validar un sistema de cálculo de retribución de las energías renovables que fuera neutral y equitativo. Lo cierto es que no ha sido así y todo el proceso está envuelto en un enorme halo de "arbitrariedad", según los denunciantes.
Las dos organizaciones han iniciado un proceso de recogida de firmas de todos aquellos que quieran sumarse al escrito que presentarán ante la Fiscalía Especial Anticorrupción por presunta prevaricación del ministerio de Industria en el proceso de cálculo del recorte que afecta al sector. La denuncia se centra en el papel jugado por las consultoras Roland Berger y Boston Consulting Group (BCG) que, en esencia debían validar un sistema de cálculo de retribución de las energías renovables que fuera neutral y equitativo. Lo cierto es que no ha sido así y todo el proceso está envuelto en un enorme halo de "arbitrariedad", según los denunciantes.
miércoles, 13 de mayo de 2015
Som Energia aprueba su nuevo modelo de inversión en energías renovables
La cooperativa Som Energia ha aprobado en su última asamblea de socios poner en marcha el proyecto Generation kWh, un nuevo modelo de inversión en energías renovables que retribuye con kilowatios a menor precio en vez de en dinero.
Tras una primera fase para ver si la idea era aceptada, se ha decidido ponerla en marcha. Se trata de llevar a cabo un proyecto de autoproducción, pero compartida, para evitar las trabas regulatorias a este tipo de generación. Más de 1.600 personas se han sumado ya a esta iniciativa que pretende paliar las dificultades de invertir en energías renovables provocadas por los recortes del Gobierno al sector.
En la asamblea también se autorizó a destinar los recursos obtenidos a través de un donativo voluntario a combatir la pobreza energética.
El año pasado, Som Energia llegó a los 19.000 socios en toda España. La producción energética propia alcanzó el 5,2% del total. En el ejercicio actual está previsto facturar está previsto facturar 15 millones de euros, con un incremento del 66% y dar servicio a más de 30.000 hogares y empresas.
Tras una primera fase para ver si la idea era aceptada, se ha decidido ponerla en marcha. Se trata de llevar a cabo un proyecto de autoproducción, pero compartida, para evitar las trabas regulatorias a este tipo de generación. Más de 1.600 personas se han sumado ya a esta iniciativa que pretende paliar las dificultades de invertir en energías renovables provocadas por los recortes del Gobierno al sector.
En la asamblea también se autorizó a destinar los recursos obtenidos a través de un donativo voluntario a combatir la pobreza energética.
El año pasado, Som Energia llegó a los 19.000 socios en toda España. La producción energética propia alcanzó el 5,2% del total. En el ejercicio actual está previsto facturar está previsto facturar 15 millones de euros, con un incremento del 66% y dar servicio a más de 30.000 hogares y empresas.
martes, 12 de mayo de 2015
Renovables: Y ya van 12 demandas ante el Banco Mundial
El Gobierno español se está haciendo muy popular en el organismo de arbitraje internacional del Banco Mundial, el Ciadi. Una sociedad alemana, BayWa ha presentado la décimosegunda demanda contra el Reino de España ante ese organismo internacional por los recortes aplicados a las energías renovables por parte del Ejecutivo español.
La compañía, que opera en España desde el 2010, cuenta con el asesoramiento legal de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira. BayWa, filial de la firma alemana del mismo nombre, tiene varios proyectos fotovoltaicos en cubiertas y suelo en España. Uno de ellos en el Puerto de Barcelona, que ocupa más de 65.000 metros cuadrados y dispone de una potencia de 3,3 megawatios (MW).
En la actualidad cuenta con 11 plantas fotovoltaicas con 30 MW instalados. Además se ocupa la supervisión técnica de 21 plantas con más de 50 MW repartidas por toda España.
Esta es la cuarta demanda contra España por el mismo motivo en lo que va de año. Hace pocos días lo hizo la sociedad con capital norteamericano 9REN y con anterioridad otras dos, con lo que en total ya acumula 12 denuncias.
La compañía, que opera en España desde el 2010, cuenta con el asesoramiento legal de Cuatrecasas, Gonçalves Pereira. BayWa, filial de la firma alemana del mismo nombre, tiene varios proyectos fotovoltaicos en cubiertas y suelo en España. Uno de ellos en el Puerto de Barcelona, que ocupa más de 65.000 metros cuadrados y dispone de una potencia de 3,3 megawatios (MW).
En la actualidad cuenta con 11 plantas fotovoltaicas con 30 MW instalados. Además se ocupa la supervisión técnica de 21 plantas con más de 50 MW repartidas por toda España.
Esta es la cuarta demanda contra España por el mismo motivo en lo que va de año. Hace pocos días lo hizo la sociedad con capital norteamericano 9REN y con anterioridad otras dos, con lo que en total ya acumula 12 denuncias.
martes, 21 de abril de 2015
Ministerio de Industria: del viento a la brisa
Como sucede siempre en política, el ministerio de Industria rectifica. Pero a medias. Prepara una nueva subasta de potencia eólica y biomasa, la primera desde el 2012.
No obstante, los 500 megawatios (MW) de energía eóloca y 200 de biomasa que someterá a licitación con derecho a incentivos, que no primas a la producción, que se eliminaron con efecto retroactivo; son insuficientes. En su propia planificación, el ministerio de Industria estima que se precisan entre 4.553 y 6.743 MW anuales de aquí al 2020 para cumplir con los objetivos europeos. Y con lo previsto, esto se queda muy corto.
La patronal Asociación Empresarial Eólica (AEE) critica que, una vez más, se haya preparado la nueva subasta sin consultar con el sector y advierte de que la inseguridad jurídica se mantiene, ya que la reforma legal realizada permite modificar las condiciones económicas cada seis años. El primer cambio para los cambios implicados en esta subasta se producirá en el 2019. Eso impide a los inversores estimar la rentabilidad de su proyecto más allá de los primeros años.
Esta organización calcula que la rentabilidad a la que está previsto retribuir los nuevos parques o repotenciaciones (40.000 euros por MW) es alrededor del 60% inferior a la de los parques instalados en el 2013 y el 2014. En resumen, más que energía obtenida del viento o, el ministerio de Industria parece haberse propuesto que esta provenga de la brisa, ya que sus planes dan para poco más.
lunes, 6 de abril de 2015
Y al año NO se hizo la luz (II)
Lo comentábamos el otro día: el balance del primer año del nuevo sistema de tarifas eléctricas es más bien penoso. Facua incide en ello y asegura que la factura del usuario medio
acumula una subida interanual del 12,7% tras bajar un punto en marzo.
Según esta organización, el recibo del usuario medio ha pasado de los 66,33 euros mensuales de marzo del 2014 a los 74,73 euros del mes pasado (impuestos indirectos includos), una diferencia al alza de 8,40 euros. si lo que se quería es que el usuario pagara más, se ha lobgrado, desde luego.
Facua ha comparado la tarifa por kilowatio por hora (kWh) vigente y la tarifa media del kWh de marzo de este año aplicable al precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC) con la tarifa consolidada correspondiente a marzo del 2014. El kWh de energía consumida ha subido en un año un 18,0%, mientras que el kW de potencia contratada no ha variado desde febrero de 2014 (fecha en la que subió un 17,9%).
Facua reclama al Gobierno que intervenga en el sector para que las tarifas se establezcan sobre la base de los costes reales de la generación energética y los usuarios dejen de ser víctimas de prácticas oligopolísticas. A su vez esta organización exige al Ejecutivo que asuma la sentencia dictada el pasado 23 de octubre por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). En ella se indica que los usuarios de luz y gas deben ser informados de las subidas tarifarias antes de que entren en vigor, algo que no ocurre en España. De esta forma, los consumidores españoles podrían impugnar las tarifas de los últimos años.
Según Facua, con las tarifas vigentes en marzo del 2014, el usuario medio pagaba 66,33 euros (un 17,6% menos que en marzo del 2013), 63,98 en abril, 71,46 en mayo, 75,31 en junio, 73,88 en julio, 75,87 en agosto, 80,63 en septiembre, 80,00 en octubre, 76,01 en noviembre, 76,61 en diciembre, 79,62 en enero de 2015, 75,39 en febrero y 74,73 en marzo. Los importes indicados para las facturas del usuario medio en los tres primeros meses del 2014 incluyen el descuento aplicado con posterioridad a las tarifas que se habían aprobado de forma provisional.
acumula una subida interanual del 12,7% tras bajar un punto en marzo.
Según esta organización, el recibo del usuario medio ha pasado de los 66,33 euros mensuales de marzo del 2014 a los 74,73 euros del mes pasado (impuestos indirectos includos), una diferencia al alza de 8,40 euros. si lo que se quería es que el usuario pagara más, se ha lobgrado, desde luego.
Facua ha comparado la tarifa por kilowatio por hora (kWh) vigente y la tarifa media del kWh de marzo de este año aplicable al precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC) con la tarifa consolidada correspondiente a marzo del 2014. El kWh de energía consumida ha subido en un año un 18,0%, mientras que el kW de potencia contratada no ha variado desde febrero de 2014 (fecha en la que subió un 17,9%).
Facua reclama al Gobierno que intervenga en el sector para que las tarifas se establezcan sobre la base de los costes reales de la generación energética y los usuarios dejen de ser víctimas de prácticas oligopolísticas. A su vez esta organización exige al Ejecutivo que asuma la sentencia dictada el pasado 23 de octubre por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE). En ella se indica que los usuarios de luz y gas deben ser informados de las subidas tarifarias antes de que entren en vigor, algo que no ocurre en España. De esta forma, los consumidores españoles podrían impugnar las tarifas de los últimos años.
Según Facua, con las tarifas vigentes en marzo del 2014, el usuario medio pagaba 66,33 euros (un 17,6% menos que en marzo del 2013), 63,98 en abril, 71,46 en mayo, 75,31 en junio, 73,88 en julio, 75,87 en agosto, 80,63 en septiembre, 80,00 en octubre, 76,01 en noviembre, 76,61 en diciembre, 79,62 en enero de 2015, 75,39 en febrero y 74,73 en marzo. Los importes indicados para las facturas del usuario medio en los tres primeros meses del 2014 incluyen el descuento aplicado con posterioridad a las tarifas que se habían aprobado de forma provisional.
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